
Hoy mis colegas deciden hacer huelga y decido salir solo a hacer la etapa a pie, son las 8 de la mañana y ya dejo el piso en el que habíamos recuperado fuerzas y me pongo al camino, es una etapa larga y fuerte ya tan pronto como se sale de Guernica el premio es una fuerte y prolongada ascensión entre eucaliptos, el sendero es bueno y ello ayuda a marcar un buen ritmo hasta Eskerica desde donde por asfalto ya sigo a Morga para después de haber bajado un rato volver a subir hasta que se encuentra un camino a la izquierda, éste se las trae, es estrecho y un barrizal completo al extremo de que en algunos lugares se enterraba el zapato, ¡bueno había que marcar pasos de valet para mantener el equilibrio!!, si muy difícil de caminar, son las consecuencias de este invierno da la impresión de que están abandonados y quiero pensar que no, bueno ya llegué a la cuerda y comienzo un largo ascenso que agradeceré, el camino está asfaltado y bajo como un avión en este descenso me encuentro con un grupo de senderistas con el que entablo una conversación y hacemos alguna foto, sigo y ya pronto llego a Larrabezna donde paro en la primera taberna que encuentro a tomar un café con leche, después una larga zona llana me acerca a Lezama por el arcén de la carretera, hay poco trafico y se camina tranquilo, cerca de Lezama doy alcance a mi amiga Melissa, una chiquita alemana que ayer pasó el día con nosotros, durmió en el mismo piso y decidió salir mas temprano, durante unos kilómetros caminamos juntos pero en Lezama yo decidí hacer un recreo para comer la fruta y descansar un ratito y ella siguió en solitario ya tengo 28 Km en la mochila y merezco un descanso.
Ya con nuevas fuerzas continuo camino por la carretera para Zamudio y desde aquí viene un regalo de una subida continuada, dura de verdad que me lleva al alto del monte Vivero y de aquí sin parar de subir y subir hasta el monte Avril,donde hay una tentadora zona de parque, que prefiero obviar ya que veo e intuyo que ya no pararé de bajar y efectivamente hasta Bilbao bajé como un cohete, hasta tenía que hacer un esfuerzo para no perder los frenos, llego a la iglesia de Begoña luego desciendo un sin fin de escaleras y estoy en el casco viejo de Bilbao, pienso que la etapa está finita como dice mi amigo Enrico, pero no cruzo el casco antiguo llego a un puente lo cruzo y una Sra. me pregunta a donde voy le contesto que a Deusto, me responde que no tendría que haber cruzado ya que por el otro margen iría directo, yo con mi chulería decido continuar el descenso del Nervión por la margen izquierda y ello me llevó a caminar unos mil metros de propina pero la verdad valen la pena, justo a unos metros del albergue de Deusto me encaro con mis colegas que regresaban de comer, me dicen que si quiero me indican donde puedo ir a reponer fuerzas, yo les contesto que lo que en verdad necesito es una ducha reparadora, en mis piernas viene el cansancio de haber a lo menos 41 kilómetros, entramos en el albergue Akelarre y eso ¡a recuperarse!!!!















































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